Como sabréis, he estado cursando el Postgrado de Modelado Digital en la escuela Elisava y esta semana me ha tocado presentar el proyecto de fin de curso. Como venía anunciando en los teasers que he publicado (más en mi perfil de Facebook, el cual podéis seguir y que contiene muchas más entradas), he realizado el proyecto sobre un nuevo concepto de vehículo urbano autónomo en el que la gente se puede sentar enfrentados 2 a 2, de dimensiones muy reducidas, gran capacidad de maletero y habitabilidad.

Tenía una entrada en el blog de hace ya un tiempo en el cual se veía cómo se estaba trabajando ya en un vehículo-taxi que ya funcionaba sólo, no se necesitaba conductor y ya entonces puntualizaba que se debería pensar en un modelo más enfocado al confort y olvidarnos del espacio ocupado por el conductor. Si a ésto le sumas restar el volumen del motor convencional y añades motores en rueda, el resultado es el Renault Exedra.

Se convierte en un nuevo rango de medio de transporte, entre lo público y lo privado, totalmente automatizado y usable mediante aplicaciones para smartphones, tablets o vía web. El usuario tendría una especie de suscripción anual y luego pagaría por el uso del vehículo cuando fuese necesario, sin tener que realizar un desembolso de más de 10.000 € por tener un vehículo propio, disfrutando además de un uso más eficiente de energía y espacio en ciudad, ya que sería compartido con los otros usuarios.

Ya existen otros proyectos similares, como el Ultra PRT, el ATNMBL, Masdar City Pod Car o conceptos como el Jaguar Mark XXI. Sin embargo, con mi concepto buscaba el integrar esta idea dentro de la gama Renault, que es una marca que se está preocupando mucho por la energía eléctrica, ecología y nuevos vehículos que puedan adoptarla.

Con el uso de las app. se potenciaría su versatilidad, mediante programación de rutas, servicio de tracking, interacción con los usuarios de dentro por webcam (por ej. si has mandado a los niños al colegio mientras tú vas en otro al trabajo), posibilidad de compartir vehículo y gastos, etc. Al ser un servicio comunitario la tranquilidad estaría en gran parte conseguida, pues se intentaría la conservación del vehículo entre todos, a parte de tener un servicio propio que se encargaría de la correcta manutención.

El confort sería uno de los puntos más fuertes del vehículo, ya que la configuración tipo salón y el gran maletero (550 l.) se sobrepondrían a los pormenores de los viajes en Taxi actuales. Además, al disponer de pantallas interactivas integradas en los cristales, wi-fi, webcam y un gran espacio útil, la versatilidad iría de la mano, pudiendo realizar miles de actividades mientras no se llega al destino.

Dentro del apartado estética, me he basado en uno de los primeros medios de transporte de personas, el carruaje, además de elementos de la naturaleza como las flores, en las que cada elemento abrazan a un nodo central que se debe proteger y cuidar (los pasajeros en nuestro caso).

Totalmente destinado a la ciudad, ha de ser un vehículo integrado en la misma y seguir un poco la estética, en este caso la arquitectura moderna con predominancia de planos cortantes y la cultura de la luz, grafiti, interactuación y comunicación.

Últimas reseñas serían la gama Renault y los detalles estéticos que marcarán el diseño, como el Avantime, Ondelios y Megane III concept. Con ésto partí hacia una estética diferente, en el que el vehículo “porta” a un salón y lo dota de movilidad, dinamicidad y lo integra en la ciudad.

Y éste es el resultado final:

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