Cerramos finalmente esta serie de posts (I y II) con lo que es actualmente la moda más extrema en esa persecución continua de la evasión de la gravedad por parte del ser humano. En este caso toca hablar de un invento que ha sufrido muchas evoluciones para llegar a ser una práctica trabajada, con cursos específicos y empresas serias que dan la posibilidad a quien quiera (o más quien tenga la sangre fría de hacerlo), pueda volar directamente como hacen los pájaros, con nada menos que un simple traje.

El primer wingsuit fiable se presentó en 1997 por el paracaidista Patrick de Gayardon. Se trata de una membrana que entre las extremidades, simulando el cuerpo de un murciélago (de ahí que también se llame a los practicantes “vampires”), a la que se le acopla un paracaídas obligatorio para la parada, y se puede partir tanto de un avión (más complicado por las turbulencias), helicóptero o altura en suelo, ya sea montaña, acantilado, etc.

¿Alguien lo ha probado de los lectores?

Más info: ALT1040

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